Aleteia logoAleteia logoAleteia
jueves 30 mayo |
Aleteia logo
Espiritualidad
separateurCreated with Sketch.

¿Por qué rezamos a la Divina Providencia?

Kobieta unosząca ręce w geście radości i wolności

PopTika | Shutterstock

Mónica Muñoz - publicado el 02/10/23

El creyente sabe que lo que tiene le viene de Dios, por eso corresponde agradeciendo al Señor que le provee de lo necesario para vivir y pide que nunca lo deje

Una costumbre muy arraigada entre los católicos es rezar cada primer día del mes a la Divina Providencia; en México, por ejemplo, se enciende una vela que es bendecida en la Misa de Año Nuevo para rogar a Dios que no falte lo necesario en el hogar durante todo el año, lo cual es una muestra de la fe de las personas en que Dios no los dejará.

Pero, a todo esto, ¿de dónde viene esta costumbre? La Sagrada Escritura está colmada de frases en las que se reconoce el sostén de Dios, basta recordar el libro del Éxodo y la travesía del pueblo de Israel por el desierto, donde les llovían maná y perdices para su alimentación.

El mismo Jesús lo confirma ampliamente:

«Por eso les digo: No se inquieten por su vida, pensando qué van a comer, ni por su cuerpo, pensando con qué se van a vestir. ¿No vale acaso más la vida que la comida y el cuerpo más que el vestido? Miren los pájaros del cielo: ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros, y sin embargo, el Padre que está en el cielo los alimenta. ¿No valen ustedes acaso más que ellos? ¿Quién de ustedes, por mucho que se inquiete, puede añadir un solo instante al tiempo de su vida? ¿Y por qué se inquietan por el vestido? Miren los lirios del campo, cómo van creciendo sin fatigarse ni tejer. Yo les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos.

Si Dios viste así la hierba de los campos, que hoy existe y mañana será echada al fuego, ¡cuánto más hará por ustedes, hombres de poca fe! No se inquieten entonces, diciendo: ‘¿Qué comeremos, qué beberemos, o con qué nos vestiremos?’. Son los paganos los que van detrás de estas cosas. El Padre que está en el cielo sabe bien que ustedes las necesitan. Busquen primero el Reino y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura» (Mt 6, 25-34).

Seamos agradecidos con Dios

Agradece a Dios por sus dones

Por eso, el cristiano debe entender que su vida está en manos de Dios y que nada le ha de faltar. Tenemos la promesa de nuestro Señor Jesucristo, pero también tenemos que recordar que Él nos insiste para que pidamos y para que se nos dé, porque eso hacen los hijos con su Padre, confían en Él y le piden lo que necesitan, aunque el Padre sepa con anticipación qué necesitan sus hijos.

Y añadimos que después de recibir, hay que agradecer. Eso nos hace humildes y cercanos a nuestro Padre Dios. La Divina Providencia se hace cargo de nosotros, nos da lo necesario y evita lo que puede dañarnos, por eso, el acto de agradecer con la oración y la Eucaristía es justicia para el Creador y Dios providente. Demos gracias a Dios por sus dones y su gran amor por nosotros.

Tags:
agradecimientodiosdivina providencia
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

ES_NEW.gif
Top 10
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.