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“El coro de los esclavos judíos” suena en las calles de Odesa

UKRAINE

Nina Lyashonok / NurPhoto / NurPhoto via AFP

Orquesta sinfónica en Odesa, Ucrania

Angeles Conde Mir - publicado el 20/03/22

En la ciudad ucraniana, conocida como “la Perla del Mar Negro”, los cantantes de su Ópera entonaron la famosa pieza de la ópera “Nabucco”

A medida que pasan los días se recrudece la invasión rusa de Ucrania. Las imágenes y los testimonios que llegan de este país evidencian que Putin no está atacando objetivos militares, sino que está masacrando a la población civil, unos actos que, de acuerdo con el Derecho Internacional y la Convención de Ginebra, pueden calificarse como crímenes de guerra. 

La avanzada rusa cada vez toma más territorio ucraniano. A su paso, los misiles y bombas arrasan con lugares muy poblados como Mariupol, ciudad que el Papa Francisco calificó como “ciudad mártir” durante el rezo del Ángelus del pasado domingo 13 de marzo. 

Junto con la capital, Kiev, uno de los enclaves estratégicos que se prepara para recibir el ataque ruso es la ciudad marítima de Odesa, conocida como “la Perla del Mar Negro”. Es la tercera ciudad en importancia de Ucrania y el puerto marítimo principal del país. Por eso, Putin la anhela, porque, de conquistarla, arrebataría a Ucrania buena parte de su salida al mar. 

Se estima que los primeros asentamientos humanos en esa zona datan de la Edad de Piedra, unos 30.000 años antes de Cristo. Desde entonces, han sido multitud las civilizaciones que han habitado allí, desde los griegos o los godos o los hunos hasta su actual población formada por cerca de un 70 por ciento de ucranianos y un 30 de rusos y de otras nacionalidades. Es rica en diversidad étnica y religiosa y, por su localización, siempre ha sido una ciudad cosmopolita. 

Prueba de ello es, o era, su vibrante vida cultural con ejemplos como el teatro de la Ópera. En la calma tensa a la espera de un ataque ruso, probablemente por mar, los cantantes de la Ópera de Odesa no se han resignado a que el silencio domine las que eran unas calles bulliciosas. De esta forma, han entonado su himno nacional.

Pero, además, otra de las canciones que han interpretado estos artistas frente al hermoso edificio de la Ópera tiene un poderoso significado y es símbolo de resistencia. Se trata de la pieza conocida como “el coro de los esclavos” de la ópera “Nabucco” de Giuseppe Verdi. Forma parte del tercer acto de la obra y se titula, en realidad, “Va, pensiero”. El libreto de Nabucco narra precisamente la historia del pueblo judío enviado al exilio por Nabucodonosor II, rey de Babilonia, quien conquistó Jerusalén y destruyó su templo en el siglo VI antes de Cristo. 

Tras el estreno de “Nabucco” en 1842, “el coro de los esclavos judíos” se convirtió en un himno contra la dominación extranjera. Por eso, los cantantes de Odesa la entonan, para recordar al mundo que su país, soberano, libre e independiente, se enfrenta estos días a un Nabucodonosor moderno.

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